miércoles, 11 de enero de 2012

Los Dioses Primordiales de Lovecraft, ¿Realidad o ficción?

En épocas remotas de la tierra los dioses Arquetípicos crearon a los dioses Primigenios (Primordiales) y la Gran Raza De Yith, pero las relaciones entre ambos no eran buenas dado las ansias de poder de estos últimos, y después de perder la última batalla de una gran guerra, la Gran Raza huyó a través del espacio-tiempo.

Más tarde los Primordiales quisieron conseguir el poder absoluto y decidieron guerrear también contra los dioses Arquetípicos, los cuales los derrotaron y confinaron en los diferentes claustros de una estrella de cinco puntas a los Primordiales. Solo con ese sello y la declamación de un determinado pasaje del "Necronomicón", se podrán liberar las temibles entidades oscuras. Los dioses primordiales son:

- Cthulhu:
El Gran Cthulhu es uno de los mas poderosos Primigenios, se lo describe como un monstruo de figura vagamente antropomórfica, con una cabeza pulposa cuyo rostro es una masa de tentáculos, un cuerpo escamoso y de aspecto elástico, prodigiosas garras, tanto en las extremidades superiores como inferiores, y unas alas largas y estrechas a la espalda. Su cuerpo de gelatinosa inmensidad verde, tiene "kilómetros" de altura y posee tal plasticidad capaz de reconstruir su forma. Descansa en la sumergida ciudad de R´lyeh junto a otros engendros menores de su estirpe. Posee la habilidad de comunicarse telepáticamente con los humanos, se les presenta a través de los sueños, muchos de ellos perdieron la cordura al sufrir horribles pesadillas con visiones macabras mientras que otros formaron cultos, y en lugares secretos y solitarios estos seguidores matan en torno a monolitos esperando su regreso. Se dice que en la primavera de 1925, se produjo un maremoto y los astros se alinearon apropiadamente que la ciudad de R´lyeh surgió del océano, y este poderoso engendro de las estrellas despertó para reclamar lo que era suyo. Algunos de los tripulantes del Alert lograron verlo y lo describieron como "una montaña caminando". Aquellos desafortunados murieron, algunos pisados y otros de espanto y locura. Pero misteriosamente las mismas fuerzas de la naturaleza que hicieron resurgir al Gran Cthulhu, lo devolvieron a los abismos del océano, donde duerme esperando su retorno.
Un monstruo de perfil vagamente, pero una cabeza de pulpo cuya cara era una masa de tentáculos, un cuerpo cubierto de escamas y de aspecto gomoso, unas prodigiosas garras tanto en extremidades anteriores como en posteriores, y unas largas y estrechas alas en la espalda. Aquella cosa [...] tenía una corpulencia algo hinchada [...] Aquelló apareció, rezumante en medio del estrépito, y a tientas coló Su gelatinosa inmensidad verde por entre la negra puerta [...] ¡Una montaña caminaba y se tambaleaba!
La Llamada de Cthulhu
H. P. Lovecraft

- Dagon:
Esta deidad no fue invención de Lovecraft, sino que éste lo tomo de otra mitología, ya que Dagon era el Dios Pez de los asirios y filisteos, símbolo de fecundidad. (Es mencionado en la Biblia en varias ocasiones: Jueces 16:23, Samuel 5:2-7). Lovecraft lo utiliza en su cuento del mismo nombre y lo describe de esta forma: "Enorme polifemo y aborrecible, saltó como un gran monstruo de pesadilla hacia el monolito, alrededor del cual tendió sus gigantescos brazos cubiertos de escamas, al tiempo que reverenciaba con su deforme cabeza y emitía cierto sonido...". En los Mitos, Dagon es considerado el dios de los profundos, y le rinden culto los híbridos miembros de la "Secta Esotérica de Dagón".


- Yog-Sothoth:
Ser de sugestiva malignidad que es uno con todo tiempo y espacio, generalmente aparecer como una agrupación de flotantes e iridiscentes esferas. Adorado en cultos secretos, quizás bajo otros nombres, como los crustáceos de Yuggoth que lo veneraban como El Del Mas Allá.
"Yog-Sothoth conoce la puerta. Yog-Sothoth es la puerta. Yog-Sothoth es la llave y el guardián de la puerta. Pasado, presente y futuro, todos son uno en Yog-Sothoth. Él sabe por donde irrumpieron los Antiguos en otros tiempos, y por donde volverán a irrumpir. Sabe donde han pisado los Antiguos los campos de la Tierra, y donde continúan pisándolos, y porqué nadie puede verlos mientras los pisan".
Grandes goblos de luz concentrándose en dirección a la abertura [...] la explosión de los globos más cercanos, y la carne protoplásmica que fluía oscuramente para volver a unirse y formar aquel horror arcano del espacio exterior [...] cuya máscara era un conjunto de globos iridiscentes [...] que eternamente espumajeaba, como un cieno primordial, en el caos nuclear más allá de los puntos más bajos del tiempo y el espacio.
El que Acecha en el Umbral
H. P. Lovecraft y August Derleth

- Nyarlathotep:
También conocido como el "Caos Reptante", "El Oscuro Desconocido" o el "Morador de las Tinieblas". Es el alma y mensajero sin rostro de los Primigenios que puede tomar miles de formas. Fue adorado en cultos de brujería bajo el nombre Satanás o El Hombre Negro. Suele apoderarse de los cuerpos de las personas, posee una gran sabiduría sobre todas las ciencias, y también de técnicas y objetos desconocidos aún por la humanidad.
Apareció en el Antiguo Egipto, como el faraón olvidado Nefrén-Ka (o "el faraón negro"), cuyo nombre fue maldito por los sacerdotes y borrado de toda crónica dinástica. Se lo vincula con cierto Trapozoedro Resplandeciente, mediante el cual se lo podría invocar.
Una alta y esbelta figura con el joven rostro de uno de los antiguos faraones, que vestía una túnica de vivos colores y estaba coronada por una diadema que parecía brillar con luz propia [...] la fascinación de un dios oscuro o un ángel caído, en cuyos ojos se escondía el lánguido destello de un humor caprichoso.
La Onírica Búsqueda de la Desconocida Kadath
H. P. Lovecraft

- Azathoth:
El "Caos nuclear", amorfa monstruosidad de una inmensidad sin límites, que burbujea y blasfema en el centro del universo, dominando todo tiempo y espacio. Es nombrado en el Necronomicón como una entidad ciega, sin mente, ni voz, que "carcome hambriento en oscuras cámaras mas allá del tiempo" y constituye el primer motor de la oscuridad, el Demoledor del Pensamiento y de la Forma, la Antitesis de la Creación. Solo despierta de su letargo en ciclos, y cuando lo hace estalla en un caos nuclear. No tiene forma y es incognoscible para toda razón humana. Es el líder de los dioses primigenios rebeldes.
Aquella última y amorfa mancha, de la más profunda confusión, que blasfema y burbyjea en el centro del infinito: Azathoth, el ilimitado Sultán Demoníaco, cuyo nombre no se atreven a pronunciar en voz alta labios algunos, y que mora hambriento en inconcebibles y oscuras cámaras más allá del tiempo, en mitad del amortiguado sonido de viles tambores, y del suave y monótono zumbido de flautas malditas.
La Onírica bBúsqueda de la Desconocida Kadath
H. P. Lovecraft

- Shub-Niggurath:
Es la deidad representante del principio de la fertilidad, es la madre de todos los seres vivos. Nombrada frecuentemente en rituales, pero raramente vista. La Madre de todos los seres vivos y esposa de El Que No Debe Ser Nombrado.
¡Ïa, ïa, Shub-Niggurath! ¡La cabra negra de los bosques con un millar de retoños!
El Susurrador en la oscuridad
H. P. Lovecraft


Las Criaturas

Las Criaturas descritas en los cuentos de Lovecraft siguen a distintos dioses o simplemente viven sin tener sentido y obedecerán a quien logre invocarlas mediante los conjuros del Necronomicón. Algunas de estas son:
- Profundos: Habitantes del fondo marino, tienen el aspecto de una rara cruza entre humanos, peces y ranas. Poseen un color gris verdoso, con el vientre blanquecino, de piel reluciente y resbaladiza, dorsos jorobados cubiertos de escamas, y ojos saltones que nunca parpadean. En tierra firme brincan torpemente, erguidos o a veces a cuatro patas, y su voz es una especie de aullido o graznido que constituye su lenguaje. No mueren nunca excepto si se los mata de forma violenta. Los Profundos a veces se relacionan con los humanos, llegando a procrear criaturas híbridas que en un principio parecen humanas, pero lentamente van adquiriendo ese horrible aspecto anfibio, y finalmente se sumergen al mar para unirse por siempre con sus hermanos. A éstos seres híbridos se los puede encontrar entre los habitantes del pequeño pueblo de Innsmouth, en donde formaron la secta "Orden Esotérica de Dagón", cuyos miembros realizan sacrificios y rinden culto a su dios. Además de adorar a Dagon, también son servidores de Cthulhu. Los Profundos viven en ciudades submarinas ubicadas en algunos rincones del planeta, como la ciclópea ciudad de Y´ha-nthlei, cerca de la costa de Massachusetts, y debajo de ciertos islotes de la polinesia. Su intención es extenderse por toda la superficie del planeta (con la ayuda de algunos Shoggoths) y exigir el tributo que el Gran Cthulhu anhela.
Creo que el color que predominaba en ellos era el gris verdoso, aunque sus panzas eran blancas. La mayor parte de su cuerpo tenía un aspecto brillante y resbaladizo, pero sus espinazos eran escamosos. Su figura era vagamente antropoide, mientras que sus cabezas eran como las de los peces, con unos ojos sorprendentemente saltones que jamás parpadeaban. En los lados de su cuello había unas branquias palpitantes, y sus lrgas manos estaban palmeadas. Caminaban a saltos de forma irregular, a veces con sus patas posteriores, y a veces a cuatro patas [...] su croar, su aullante voz [...] tenía todos los siniestros tonos expresivos de los que carecían sus rostros.
La sombra sobre Innsmouth
H. P. Lovecraft

- Antiguos: Entidades con una aparente parte animal y otra vegetal, cuerpo de forma de cilíndrica (aspecto similar al de un barril) y resistente como el cuero pero de gran elasticidad, poseen alas membranosas, y su cabeza tiene cierta apariencia a una estrella marina, de donde salen varios apéndices que hacen de ojos y otros de boca.
Vivieron en nuestro planeta en tiempos arcaicos y estuvieron en guerra con los Mi-Go y con los engendros de la raza de Cthulhu. Los Antiguos construyeron grandes ciudades de majestuosa belleza, eran muy sabios y de amplios conocimientos científicos. Crearon seres como los Shoggoths, a los que esclavizaron y los utilizaron para construir sus ciudades, también se cree que crearon seres humanos como alimento y diversión. Abandonaron su ciudad de la Antártica para ir a vivir en el fondo marino y no se sabe ciertamente si se extinguieron.
Parecían una especie de barril con protuberancias nerviosas y unos delgados brazos horizontales que radiaban desde un anillo central, y otras protuberancias o bulbos verticales que se proyectaban desde la cabeza y la base del barril. Cada uno de estos bulbos era el eje de otros cinco brazos largos, planos y triangulares dispuestos alrededor de éste a modo de los de una estrella de mar.
Los sueños de la casa de la bruja
H. P. Lovecraft

- Perros de Tíndalos: Criaturas que se encuentran en una dimensión anterior al tiempo y más allá del espacio, en sus cuerpos se concentra toda la impureza y el Mal del universo. No son una amenaza a no ser que sientan la presencia de un viajero del tiempo que intente llegar a los abismos que existen más allá de la creación, en donde hay ángulos totalmente ajenos a la geometría humana. En ese caso persiguen al sujeto hasta matarlo, generalmente lo decapitan y le succionan toda la sangre. Se manifiestan a través de ángulos, y no pueden ingresar a un área en donde todas las superficies son curvas.
¡Son flacos y sedientos! -gritó. [...] Todo el mal del universo se hallaba concentrado en sus flacos y hambrientos cuerpos. ¿Pero tenían cuerpos? Los vi sólo durante unos minutos y no puedo asegurarlo.
Los perros de Tíndalos
Frank Belknap Long
- Mi-Go: Seres con apariencia crustácea provenientes del planeta Yuggoth (que quizás sea Plutón o el Planeta X). Vienen a nuestro planeta para obtener minerales muy preciados y para otros propósitos oscuros, por lo que tratan de permanecer ocultos. A veces le sirven a Nyarlathotep, Shub-Niggurath y Ghatanothoa, pero generalmente parecen actuar por sus propias motivaciones.
Son de un color medio rosado y miden aproximadamente 1,5 metros de largo, poseen un par de alas membranosas de gran envergadura que le posibilitan volar a gran velocidad y recorrer enormes distancias. De su cuerpo se desprenden algunos miembros articulados que actúan como piernas o brazos. Como cabeza tienen una especie de cuello enroscado que termina en una multitud de pequeñas antenas luminosas. Algunas veces caminan en todas sus piernas, y otras erguidos apoyándose en los miembros posteriores y utilizando los restantes para transportar objetos. Generalmente se mueven en grupo. Se cree que, antes de que naciera la vida en la Tierra, éstos seres vinieron a colonizar el planeta y edificaron grandes ciudades, pero aparentemente luego fueron expulsados por otra raza.
Eran unos seres rosados de 1,5 metros de largo; con cuerpos de crustáceo dotados de grandes aletas dorsales o alas membranosas y varios juegos de patas articuladas, y con una especie de elipse enroscado cubierto de multitud de pequeñas antenas en el lugar en donde normalmente hubiera estado situada la cabeza. [...] Unas veces caminaban sobre todas sus patas y otras solamente sobre el par de más atrás.
El susurrador en la oscuridad
H. P. Lovecraft

- Gran Raza de Yith: Entidades sin una forma física verdadera, poseen la habilidad de proyectarse en el tiempo y apoderarse de los cuerpos de otras formas de vida. Son originarios de un planeta transgaláctico conocido como Yith, se desconoce la forma física que poseían allí. Su mundo se vio amenazado y sus mentes tuvieron que migrar en masa a apoderarse de cierta raza de seres cónicos que habitaron la Tierra en el Triásico. Eran como enormes conos rugosos de unos cuatro metros de altura y tenían la cabeza y los demás órganos situados en el extremo de unos tentáculos retráctiles que les nacían en el mismo vértice del cono. Se comunicaban entre si por medio de castañeteos y roces ejecutados con las garras en que terminaba dos de sus cuatro miembros tentaculares, y avanzaban dilatando y contrayendo una capa muscular viscosa ubicada en la parte inferior de sus bases, de unos tres metros de diámetro.
Poseedores de una avanzada tecnología, construyeron inmensas ciudades y en sus bibliotecas conservaban innumerables textos y grabados que resumían la historia de la Tierra. La Gran Raza conoce la ciencia de todas las civilizaciones pasadas y futuras de la Tierra ya que sus espíritus mas poderosos se proyectaron en el tiempo, con el objeto de estudiar el saber de cada época. Se apoderaba de los mejores ejemplares de la forma de vida dominante de cada período. Mientras que la mente desplazada se proyectaba hacia la época y cuerpo del espíritu invasor. Buscaban en el futuro las especies que podían garantizarles larga vida, y entonces sus espíritus migraban a ellas en masa. También estuvieron en guerra con los Antiguos de la Antártica, y probablemente con los Mi-Go.
Luego cuando estas formas cónicas se vieron amenazadas, los miembros mas selectos de la Gran Raza se apoderaría de los cuerpos de una poderosa civilización de escarabajos que vendría después del Hombre. Al concluir el ciclo de la Tierra, sus espíritus emigrarían nuevamente a través del tiempo y el espacio, y se alojarían en los cuerpos de unos seres bulbosos y vegetales que habitan el planeta Mercurio.
Enormes conos irisdecentes de unos tres metros de alto por tres de ancho en la base, formados por una materia arrugada, escamosa y semirrígida. Desde su cumbre se proyectaban cuatro miembros flexibles y cilíndricos, cada uno de ellos de unos 30 centímetros de ancho, y de una sustancia similar a la de los propios conos. Estas extremidades se contraían a veces hasta casi desaparecer, y a veces se extendían hasta una distancia de unos 3 metros. Al final de dos de ellos había enormes garras o pinzas. En el extremo del tercero había cuatro apendices rojos a modo de embudo. El cuarto tenía al final un amarillento globo irregular de unos 60 centímetros de diámetro con tres grandes ojos oscuros distribuidos alrededor de su circunferencia central [...] Sobre esta cabeza había cuatro delgados tallos grisáceos dotados de apéndices que recordaban en su forma a las flores, mientras que de la parte inferior de la misma colgaban ocho antenas o tentáculos verdosos. La gran base del cono central estaba envuelta en una sustancia gris y gomosa que posibilitaba la locomoción de la criatura por medio de expnasiones y contracciones.
En la noche de los tiempos
H. P. Lovecraft

- Pólipos: Seres espantosos y arcaicos que llegaron del espacio exterior a dominaron la Tierra y otros tres planetas del Sistema Solar hace seiscientos millones de años. Poseen una constitución solo parcialmente material, hay lapsos temporales en que se hacen visibles. Carecen de vista, por lo que su mundo perceptible es una extraña mezcla de impresiones no visuales. Estas entidades son lo bastante corpóreas para manejar objetos materiales cuando se hallan en aquellas zonas cósmicas donde hay materia. Aunque sus sentidos pueden atravesar todas las barreras materiales, su cuerpo, de gran plasticidad, no posee esta facultad. Determinados tipos de energía eléctrica pueden destruirlos totalmente. Pueden desplazarse por el aire, a pesar de carecer de alas o de cualquier medio de vuelo. Son capaces de dominar los vientos y utilizarlos con fines bélicos. Sus mentes son de tal índole que la Gran Raza no podía efectuar con ellas ningún intercambio.
Cuando estas criaturas llegaron a la Tierra construyeron poderosas ciudades de basalto con grandes torres negras sin ventanas, devoraron todos los seres vivos que encontraron y esclavizaron a los seres cónicos. Entonces fue cuando llegaron los espíritus de la Gran Raza procedentes del planeta Yith y lograron recluir a las voraces criaturas en cavernas subterráneas. Prisioneras, estas entidades crecieron en fortaleza y número, ensanchando su mundo subterráneo. Algunas leyendas cuentan que todavía existen en unas ruinas sepultadas en el desierto australiano.
Una raza horrible y antigua de seres parecidos a los pólipos, y por completo alienígenas [...] Eran materiales sólo en parte y tenín el poder del movimiento aéreo, a pesar de la ausencia de alas [...] Evidencias de una plasticidad monstruosa y de lapsos temporales de visibilidad [...] También parecía asociarse a ellos ciertos silbidos singulares, así como unas huellas colosales formadas por cinco marcas de dedos.
En la noche de los tiempos
H. P. Lovecraft

- Shoggots: Seres amorfos compuestos por una congestión de burbujas protoplasmáticas, vagamente luminosas, y con cientos de ojos temporales formándose y deshaciéndose como pústulas de luz verdosa. Su cuerpo es como una masa plástica y son los maestros supremos de la polimórfosis. Emiten extraños gritos (¡Tekeli-li! ¡Tekeli-li!). Fueron creados por los Antiguos, que los utilizaban como esclavos, pero estos aparentemente se les rebelaron. Probablemente hayan sobrevivido algunos en las profundidades de la Antártica.
La pesadilla, una columna plástica de negra y fétida iridiscéncia que rezumó firmemente hacia adelante [...] Una deforme congestión de burbujas protoplasmáticas, vagamente luminosas, y con miríadas de ojos temporales formándose y deshaciéndose como pústulas de luz verdosa por toda la masa que llenaba el túnel, y avanzaba hacia nosotros aplastando a los frenéticos pingüinos y deslizándose sobre el reluciente suelo que aquel ser y los suyos habín mantenido tan maléficamente libre de toda suciedad. Aún nos llegó aquel extraño grito burlón -¡Tekeli-li! ¡Tekeli-li!-
En las montañas de la locura
H. P. Lovecraft

- Byakhee: Criaturas aladas, extraños híbridos mezcla de cuervos o buitres, topos, hormigas, y seres humanos descompuestos. Dan saltos suaves y torpes, impulsándose a medias con sus pies palmeados y a medias con sus alas membranosas. Si se realiza un ritual en el cual se los llama por medio de cierto silbido mágico, un Byakhee aparecerá y servirá a quien lo convocó, de forma dócil y entrenados.
Allí aleteaba rítmicamente una horda de seres híbridos dóciles y entrenados [...] no del todo cuervos, ni topos, ni buitres, ni hormigas, ni seres humanos descompuestos, sino algo que no puedo, ni debo, recordar.
El ceremonial
H. P. Lovecraft

- Nightgaunt: También llamados los Ángeles descarnados de la noche o Criaturas descarnadas de la noche, son seres negros, groseros y chocantes con superficies lisas y aceitosas como la piel de una ballena, unos desagradables cuernos que se curvaban hacia sí, alas de murciélago que no hacen ruido al batir, unas feas patas prensiles, y colas con lengüetas que dan latigazos constantemente. Tienen una cara totalmente inexpresiva y vacía.
Seres negros, groseros y chocantes con superficies lisas y aceitosas como la piel de una ballena, unos desagradables cuernos que se curvaban hacia sí, alas de murciélago que no hacín ruido al batir, unas feas patas prensiles, y colas con lengüetas que daban latigazos inquietantemente y sin necesidad. Y lo peor de todo es que nunca pronunciaron palabra o soltaron una carcajada, ni sonrieron siquiera, porque no tenían caras con las que poder hacerlo, sino un sugerente vacío en su lugar. Todo lo que se limitaban a hacer era agarrar, volar y cosquillear; así eran los ángeles descarnados de la noche.
La onírica búsqueda de la desconocida Kadath
H. P. Lovecraft

- Bestias Lunares: Enormes y resbaladizos seres de color gris blanquecino que pueden expandirse y contraerse a voluntad, cuya forma principal -aunque cambiase a menudo- es la de una especie de sapo sin ojos, pero con una curiosa masa de tentaculillos rosados en el extremo de sus cuellos, chatos y poco definidos.
Enormes y resbaladizos seres de color gris blanquecino que podían expandirse y contraerse a voluntad, cuya forma principal -aunque cambiase a menudo- era la de una especie de sapo sin ojos, pero con una curiosa masa de tentaculillos rosados en el extremo de sus morro, chatos y poco definidos.
La onírica búsqueda de la desconocida Kadath
H. P. Lovecraft

- Vampiros Estelares: Monstruo invisible que viene de las estrellas para alimentarse de sangre humana. En el momento en que succiona la sangre se puede percibir su contorno y forma, es como una inmensidad de gelatina pulsante y móvil de color rojo, con varios troncos tentaculares que se agitan y en sus extremos tiene ventosas que se abren y cierran. No posee cabeza, ni cara, ni ojos. Se los puede invocar por medio de unos conjuros del libro maldito "Vermis Mysteriis", en el mismo también se describe como su autor, Ludvig Prinn, llamaba a estos servidores estelares.
Comenzó a verse el tenue contorno de una presencia; el contorno de l cuerpo lleno de sangre de aquel inivisble habitante de las estrellas. Era de color rojo y estaba goteando; una inmensidad de gelatina pulsante y móvil. Una mancha escarlata con una miríada de troncos tentaculares que oscilaban y se agitaban. Había ventosas en los extremos de aquellos apéndices, y estas se abrían y cerraban con maléfica ansiedad [...] El Ser estaba hinchado y resultaba obsceno; un bulto acéfalo, sin cara y sin ojos, con las famélicas fauces y las titánicas garras de un monstruo llegado de las estrellas. La sangre humana de la que se había alimentado reveló el perfil oculto hasta entonces del comensal.
El vampiro estelar
Robert Bloch

- Ghouls: Criaturas humanoides primitivas con apariencia d perros q viven en pequeños grupos y se alimentan principalmente de cadáveres de humanos u otras criaturas sensitivas, aunque no desperdician la oportunidad de cazar alguna presa viva si es que se les presenta la oportunidad. No tienen un líder o un dios aunque al morir el pintor Richard Upton Pickman se convir´ió en una especie de guía para ellos. Un grupo de ellos, el liderado por Pickman, ayudó a Randolph Carter a llegar a la Kadath, donde moran los Grandes Dioses.

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